Pisoteando la bandera
Una mujer ministro de Defensa.
Y Fortuna hizo girar su rueda -de nuevo-, como una prostituta borracha.
Maldita Fortuna, ¿por qué haces que conserve la vista para ver semejante despropósito? ¿No sería mejor haber perdido los ojos años atrás en Mostar? ¿Por qué no se me reventaron los tímpanos en aquella maldita emboscada? ¿Cómo dejaste que conservara la lengua aquella fatídica noche en la azotea?
Ni repitiendo ciento ocho mil veces el artículo 8 podré recuperarme esta vez. Es más, creo que ya lo he olvidado; es más, creo que no lo volveré a recitar en la puta vida.
Sólo espero que la fase de los antojos haya pasado: podríamos retirar a todos los efectivos de Ceuta y Melilla de una vez por todas. Total, con los que quedan allí ya...
En fin. Espero que alguien me mande una foto del ministr@ al lado de la bandera española y del JEMAD para colgarla en esta descorazonada entrada. A ser posible gritando: ¡Viva España! Me comeré el teclado ese día... y mi orgullo.
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